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Flores para la Novia en Invierno
El invierno es una de las estaciones menos solicitadas por las novias, pero no por ello menos adecuada para la celebración de una boda. El invierno, respecto a otras épocas del año, tiene sus ventajas en lo que a las flores se refiere.
La primera ventaja con la que contamos es a la hora de elegir el templo donde queremos casarnos. Lo más seguro es que haya muchas fechas libres y podamos coger la que más nos convenga. Y, por supuesto, los salones para celebrar el convite y los viajes son mucho más baratos al ser temporada baja.
Respecto a las flores, en invierno podemos encontrar toda clase de flores de importación: rosas, orquídeas, lilas, calas... con la ventaja de que su duración es mucho mayor. Y los precios de los ramos de novia son los mismos que en plena temporada.
En cuanto al tipo y estilo de las flores para elegir el ramo adecuado tenemos, como siempre, que tener en cuenta una serie de factores. La novia en invierno lleva mucho más ropaje y, a veces, lleva color en capas o abrigos. Lo cual nos permite llevar un ramo mucho más profuso de formas, flores y colores.
En invierno, el blanco puro es el color que más se identifica con esta estación. Debemos evitar llevar colores que den sensación de frío, como los azules o los morados y, nunca emplear reflejos metálicos en hojas o complementos. En todo caso, se pueden admitir algún tono pastel de la gama de los rosas, los fucsias o los champagne. Los tonos cálidos como naranjas, tejas, rojizos, etc. nos van a insinuar aspectos otoñales que, a veces, resultan inapropiados.
La novia invernal es de por sí de características sofisticadas, por lo que se pueden incluir elementos novedosos en la composición de los ramos. Plumas, perlas, abalorios, hilo de plata o dorado. Y si la boda coincide con las fechas navideñas, se pueden emplear elementos rústicos como piñas, abeto o, incluso, elaborar el ramo en rojos vivos.
En cuanto a la forma, como hemos venido diciendo en otros artículos, dependerá del vestido y la personalidad de la novia, pero recomendamos para esta época del año ramos en caída, no en abanico, que permiten un mayor lucimiento de la novia. Ramos elegantes acordes con el aspecto que dan los guantes que, a buen seguro, llevará la novia.
Si hablamos de las flores para la iglesia, debemos atenernos a los condicionantes de cada templo, no perdiendo de vista que los blancos son los colores más apropiados para casi todas las ceremonias en esta época del año.
No debemos olvidar que aunque en España las bodas en invierno no son muy usuales, si lo son en otras latitudes, por lo que no debemos pensar que es raro celebrar una boda en pleno mes de enero o febrero y, por tanto, conviene ir preparando ya todo lo concerniente a nuestra unión. Para ello, ponte en contacto con un profesional florista para orientarte en lo referente a las flores: el elemento más importante para convertir el acto en el más bonito de tu vida. Y olvídate si el día está gris, porque las flores lo harán espléndido.
Jaime Sánchez
FLORIDEA
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