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JOSECHU SANTANA

La nueva colección de novias que Josechu Santana presenta para la próxima temporada 2007, se inspira en los figurines de moda de los vibrantes años 20 del pasado siglo y, en particular, reinterpreta la influencia que la corriente denominada “orientalismo” ejerció sobre los osados diseñadores de la época.
La liberalización de las costumbres que tuvo lugar en los conocidos como “locos años 20” trajo consigo el nacimiento de un nuevo tipo de mujer: se cortó el pelo, se maquillaba provocativamente, fumaba, bebía, bailaba, votaba, en definitiva, asumió riesgos y rompió las barreras del convencionalismo.
Paralelamente, la moda también lo hizo: la década de los años 20 fue una de las más revolucionarias, rebosando atrevimiento y transgresión, dando lugar a una mujer que se vestía de forma absolutamente diferente a la de generaciones anteriores. Los vestidos se acortaron, se enseñaron los hombros y las rodillas, se sustituyó el rígido corsé por el liberador sostén e irrumpe el ambiguo estilo garçonne, que proyecta la emancipación de una mujer que rompe con las apariencias sociales.
LÍNEA PREDOMINANTE
Se produce una metamorfosis muy sutil entre el tan recurrido estilo sirena de colecciones anteriores con los nuevos talles de corte imperio, no tan marcados como en la época Luis XIV, sino más bien con el aire desenfadado de los años 20 del siglo pasado.
TEJIDOS
La inspiración de la época nos conduce a un uso más discreto del encaje, abundancia de organzas y gasas naturales que confieren a los vestidos un
aspecto fresco.
COLORES
La novia actual se muestra en todo su esplendor con el color marfil.
Atravesamos un momento en el que las concesiones a colores que se alejen del blanco, marfil, beige o tonos de gamas similares han perdido vigencia y
aceptación.
COMPLEMENTOS
Largos collares de cuentas o perlas que llegan hasta la cintura, brazaletes o casquetes en el pelo nos recuerdan aquella atrevida mujer de los años 20.
La influencia oriental en aquella moda, heredada de los postreros años de la Belle Epoque, se reinterpreta con la incorporación de plumas, abanicos, sombrillas y kimonos que añaden un aspecto muy sofisticado y cosmopolita.

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